Estoy absolutamente consternada con lo que está pasando en Uzbequistán y NO entiendo porque no han hecho escándalo todavía. Tal vez no me haya enterado del escándalo o lo que sea. Anyway, el escándalo no sirve para nada y bueno, ya me desvié.

Tengo pensado hablarlo con mi padre, comentarle que a las mujeres les quitan los úteros sin permiso y decirle que me preocupa mucho y me duele. Y ya me lo imagino diciéndome que si me sigo preocupando por las tragedias de los demás no voy a poder vivir, pero es que cómo hacer para no caer en una crisis existencial por esto.

Y empiezo a pensar en el tema de mis crisis existenciales, las que he tenido durante mi vida y me da como frío miedoso y ganas de temblar. De eso vine a hablar acá.

No sé hace cuánto tiempo atrás, Juanes hizo un concierto en la Habana por la paz. La transmisión fue completa y el escnándalo grande. Me acuerdo de estarlo viendo un domingo, me acuerdo de Aute y de Silvio y yo en esa época todavía no pensaba nada de la vida, ese momento en el que uno no es consciente como de la vida que tiene alrededor y se limita a ir al colegio. Total que había una polémica porque unos cubanos que vivían en Miami le habían quebrado unos CDs de Juanes a Juanes en su apartamento, y yo estaba muy indignada, porque qué falta de respeto! Pregunté que por qué le quebraron los Cds a Juanes, Juanes no es tan malo y logré entender que era porque los cubanos pensaban que era un concierto para la revolución. Y yo pero por qué no les gusta la revolución, la revolución es linda y ahí mi papá me contó de amigas de él que llevaban desodorantes a los hoteles de la Habana para que las que arreglan las habitaciones se queden con ellos. Que es un sistema diferente, socialista, con papelitos pa reclamar el mercado y gente pobre. Que no los dejan salir de la isla, que muchos nadan hasta Miami y mueren en el intento y ahí fue cuando entendí y digerí que la libertad es lo único que nos va a salvar. Fue como un mangerazo que lo deja a uno atónito, sin pensamientos y solamente con la terrible revelación que había tenido. Lloré, leí, investigué, me dolió, comía solamente lo que me obligaban en la casa, Beatriz no me dejó hacer una huelga de hambre, dure tres días sin hablar y al final mi papá me encerró y me dijo que ‘qiubo pues, se embobó? A la gente le pasan cosas duras, y a usted también! Yo entiendo que le duela, y a mi también me duele, pero una huelga de hambre no va a solucionar nada! Más bien entienda lo que pasa y ayude como pueda, pero deje la guevonada’ Me dijo que me volviera inteligente para poder hacer algo por la gente que no podía hacer nada por ella misma, y esa fue la primera vez que supe que él quería que yo estudiara Derecho. Empecé a escuchar a Silvio, a Celia, a leer a cubanos, a pintarlos por todas partes, a morirme por conocer la isla. A querer la trova, a enamorarme de Aute y así fue como me empecé a separar de la gente con la que estudiaba en ese tiempo.
Salí de mi crisis a punta de son cubano.
Muchos años después, en mi época de Ultimate, estábamos en un torneo en la nacho y las canchas eran al lado de la facultad de artes. Por ahí hay como un arco y la gente escucha música y tienen como matas ahí, yo no sé eso cómo se llama, total que ese fin de semana andaban en una traba increíble escuchando son y cosas deliciosas y ahí fue cuando escuché por primera vez Siento la nostalgia de palmeras. No recaí en mi crisis pero entendí cuán duro puede ser estar exiliado, y lloré por todos los refugiados del mundo.

 

En décimo, el guapo nos puso a ver La noche de los lápices en clase de sociales. Crecí con la música de Serú Giran y nunca lo supe. Total que cuando cantan Rasguña las piedras y están rasguñando las piedras, esa canción entró a mi y dije, dios mío, yo esto lo conozco. Googlié la película y me reencontré con la María Clara de los viajes a Urrao cuando nos paraba la guerrilla, los veinte mil que había que darles, los cigarrillos que les comprábamos, el ‘los estamos cuidando’, el retén de la guerrilla, luego el de los paras y luego el del ejército. Se me vinieron esas imágenes a la cabeza y me acordé de una vez que nos pararon y mi mamá miro para atrás con una mirada que no sé como describirles. Eventualmente dejamos de ir a Urrao y la música viajera no volvió, pero se quedo en mi, y ahí estará siempre. Acá fue cuando descubrí a a Latinoamérica en su totalidad. Países desgarrados, dictaduras, tiranos, la subversión, la revolución, la militancia y todas esas cosas lindas que son sinónimos de estar en la jugada. Lloré por las Malvinas y los pedazos de tierra en el mundo que no quieren ningún dueño, lloré por los desaparecidos, por las madres de la plaza y por los cadáveres del río. El significado de la palabra plaza cambió totalmente en mi cabeza, y me imaginaba las plazas de latinoamérica llenas de gente, cantos, saltos, lluvia y colores y amé mi tierra, la amé mucho. Me sentí argentina y chilena, me sentí muerta del calor en Río o en el Tayrona. Me sentí de todas partes y también de acá. Y supe que lo lindo de este pedazo de continente, es que estamos en el sur, y que somos diferentes todos. Nunca querría que nos juntaran a todos, los países así son lindos. Tenemos que amarnos más, soy colombiana, pero también soy de allá. Me desvié.. Total que terminé leyendo cuanta cosa encontré de las torturas, la militancia, los DDHH y buehhhh. Esta crisis no fue de huelgas de hambre, pero me llevó a saber que yo no iba a ser ministra de nada como decían todos, comprendí que haciendo cosas desde adentro, chiquitas, se ayuda más que cambiando la política y las leyes. Además no quiero hacer parte de esos políticos que tanto odio, porque el que se junta con la miel, algo se le pega. Si era así? En fin. Supe que quería trabajar en una ONG, quería trabajar con mujeres, con niños, con el pueblo y con la gente. Idealista? Ay no se, uno a veces se pone romántico. Quiero investigar, quiero ser investigadora.
Superé mi crisis con Rock argentino y esas zambas tan sabrosas de Brasil.

 

La siguiente fue muy extraña, porque apenas estaba saliendo de mi crisis latinoamericana para entrar en mi crisis afgana. Terminé invitada a un modelo en Buenos Aires en el que tenía que ser embajadora de Afganistán. Nos comimos a Afganistán de la A a la N, estudiamos como si no hubiese mañana, la información me quemaba el cerebro, el folder en el morral me mataba la espalda y tanta invasión terminó por asustarme el alma.
Comía mal, lloraba, solo leía de invasiones y deportes en los que juegan con cabezas. Mujeres apedreadas y otra vez: sin libertad.  Esta vez la libertad era sexual y ahí si me dieron por donde era. Me indigné y me comí todas las empanadas de la casa de Sara sin poder creer tanta mierda. Comprendimos que las burkas son opcionales, que las mujeres se sienten respetadas, y que hay que dejar de pensar que son bobas por ponérselas, porque ellas se sienten respetadas. Cuestión cultural y bueno, eso no era lo que estaba diciendo. Después de comerme todas las empanadas de la casa de Sara me acosté en la cama de mi mamá y le dije: No quiero hacer nada, no quiero estudiar, no quiero leer más, no quiero ir a Buenos Aires. Y ahí fue cuando desaté la fiera que hay en mi madre y me habló duro. Me dijo que ella no me había criado para ser así de idiota, que a uno no le pasa eso, que si ella dejara de vivir cada que no puede más estaríamos llevadas del que nos trajo, que me lavara los dientes, me tomara un alka seltzer y que me iba pedir una cita en donde la bioenergética. Me dio tres palmadas en la nalga, pero de esas que dan ánimo, como un ‘vaya pues’ y deje la pendejada y no me dejo morirme de depresión. Se puede decir que me mejoró el ánimo ese resto de semana pero no comí por tanta empanada que había dentro de mi. El sábado me llevo a donde Claudia que me tomó el pulso en las muñecas y me dijo que estaba en una depresión y que si no salía me quedaba en ella. Que no me mandaba antidepresivos porque estaba muy chiquita para tanta mierda y me enterró tres agujas en la cabeza. Al principio no sentí nada pero después empecé a llorar desde las entrañas. Me estaba muriendo de frío entonces me puso una cobija en los pies, me miro a los ojos y me dijo: ‘Llórelas todas que esas penas no son suyas’ El sábado siguiente fui sin mi mamá y me dijo que le contara, que le hablara. Yo no la veía pero hablé de a Casa de los espíritus, de La noche de los lápices, de mis fantasmas afganos envueltos en burkas, de mi sueño de estar siendo apedreada porque estaba leyendo un libro, y lloré, lloré mucho. Se me salieron todas las palabras que tenía, le hablé de Cuba, de Buenos Aires, de la fascinación que me producía la maza, el pueblo, que me sentía en el colegio que no era, con la gente que no era; le hablé del recuerdo más lindo que tengo del guapo y es cuando estaba en clase explicando que es la maza, que es la maza sin cantera, qué es Silvio cantando qué cosa fuera la maza sin cantera y como me iluminó la vida y entendí todo de repente; le hablé de cómo termino esa clase: sos parte de la maza? o estás sentada viendo televisión en tu casa? Me levanté sin lágrimas y la vi sentada en su escritorio, como si no me hubiera escuchado. Pero yo sé que lo hizo y también sé que lloró. Ese día salí de mi crisis y mi última llorada fue en la calle Florida, en Buenos Aires, sentada en la acera con margara, llorando, con el sol en la cara, diciéndole que tenía miedo. Buenos Aires terminó de sanarme y hasta el sol de hoy, he sobrevivido.

 

La dinámica con lo de Uzbequistán no es una crisis, por lo menos no la veo venir. Es más como una causa, una causa que me invade y que no puedo dejar, y yo no sé cuán pendejo sea, pero es como cuando decidí ser pro-aborto. No es cuestión de estar en contra, simplemente es cuestión de libertades. Es simple: libertad sexual y reproductiva. Quiero vivir en un mundo en el que las mujeres puedan tener los hijos que se les dé la puta gana y puedan, también, dejar de tener los que se les dé la gana.

 

Entonces, después de narrarles todas mis crisis, vengo a decirles que hay una causa más para la libreta de causas. Ahí les dejo la foto pa que la pongan de fondo de pantalla y no se les vaya a olvidar.

 

 

Contradíganme, háganme ver algo que no estoy viendo, muéstrenme su punto de vista, tintiemos el tema, conversemos y debatamos que así es más rico.

Daniela me pidió que le contara historias lindas y lo único que se me ocurrió fue contarle de las bicicletas con canastas, qué tan tonta puedo llegar a ser.

Ahí voy, aún siento esa sensación Ahí voy, ese touch en el alma Ahí voy, irse por primera vez

Es la primera vez que me voy y no creo que sea la última. Fito me ha acompañado estas semanas en el bus y en las caminadas, y es que tener la discografía es maluco porque en Shuffle no me pone nada más. Total que lo he bailado mucho esperando el bus y no sé, logré entender varias cosas.

 

Al final de la vida uno no tiene nada, y no es que no pueda vivir sin mis papás, pero yo quiero estar con mi familia los sábados comiendo fríjoles, o en mi casa viendo Colombia tiene talento. Y no me malinterpreten, estoy recontenta acá, y no me quiero devolver, tampoco lloro en las noches extrañando a mi madre. Porque no hay cosas que yo extrañe individualmente, lo extraño todo en conjunto. Estar allá, haciendo esas cosas, comiendo esa comida, con esa gente.

Extraño mucho a Ana, porque pasamos mucho tiempo juntas antes de que me viniera, pero hemos estado hablando entonces digamos que no es tan terrible. Extraño la comida de Tata y contra todo pronóstico, extraño a Tata :)  Extraño a mi Sis, obvio, y a mi madre diciendo que odia mi genio. Mi papá me manda mails todos los días, obvio que lo extraño.

Pero una vez más les digo, no los extraño.. Es como recordarlos con nostalgia, porque también estoy feliz acá.

 

Tengo una necesidad visceral de comprarme unos zapatos y no sé que voy a hacer, porque me estoy volviendo LOCA. Para Nani que se debe estar preguntando cómo son porque ella los usará también, miralos: http://www.next.co.uk/x49348s5 Hermosos, cierto?

 

NE-CE-SI-TO un trabajo.

 

A la gente acá le falta como ese touch en el alma, son como simplones, pero eso los hace chéveres a la vez, no sé, es algo dificil de explicar.

Esta mañana iba en el bus y estaba esperando parada a que parara porque ya iba a legar a mi parada y me di cuenta que había un man dándole indicaciones al conductor. Y ¡BUM! no voltea bien en la esquina y le da al semáforo con el segundo piso del bus. Pobre, lo regañaron, y además, supongo que rayó el bus. Total que esa es la historia de hoy. El conductor nuevo llevándose el semáforo con el bus de dos pisos.

Mis zapatos valen 26 libras y las ahorraré porque ¿no les pasa que TIENEN que comprar ese algo?

Odio el capitalismo, de verdad.


UK

9 de abril de 2012

He visto dos películas en UK y llevo una semana exacta!

Pasa que todos los martes Ben y Caro van a cine porque es más barato, o algo así.

Vi Mirror Mirror el martes de la semana pasada. Es buena, tiene sus momentos. Me pareció charra, me gustó Julia Roberts, pero es como malita. Los vestidos, el maquillaje y los peinados geniales.

Llevamos a Leo (sobrino de Ben) a 3D en una ciudad que no me acuerdo el nombre y vi The Pirats! Charra, predecible, casual. Nada del otro mundo.

 

That’s all :)

Demasiados héroes.

23 de febrero de 2012

Héroes o payasos Lolé, héroes o payasos.

Lolé es Lorenza, y decidí ponerle así a mi próximo animal/mata/cualquiercosa en honor a ella porque a las cosas que uno les ponga nombre debería ser en honor a alguien, ojala de un libro, ficticio, irreal, que existe en páginas y en la cabeza.

Demasiados héroes es una novela de ficción, que se apoya
en hechos reales pero sólo indirecta y caprichosamente.
El lector no debe esperar exactitud en lugares ni fechas.
Los protagonistas existen, pero sólo en estas páginas.

Laura Restrepo, de mis favoritas. Me encanta como cuenta historias, como habla, esos párrafos de más de una página, derechos y separados solamente por comas, como quien tiene afán y cuentan todo de una, como si estuviera hablando en la vida real.

Hay demasiadas cosas para comentar mientras se lee el libro. Pausas por hacer, cosas para googlear, y sobretodo, sueños por soñar. Soñar con la resistencia, qué habría hecho si fuese yo en su lugar, ¿tener el hijo?, ¿irme del país?. O quedarme y quebrantar la Junta, quitarle sombreros a la tomba y saltar cantando como barra argentina de fútbol en la mitad de la plaza de mayo se va a acabar, se va a acabar, la dictadura militar.

Lo tengo fresquito en la memoria, Nati me lo regaló ayer por mi cumpleaños, Nati siempre dándole a lo que es, por algo es mi hermana de libros. Total que lo empecé antes de dormir, en la cama de mi madre, y no pude pararlo hoy, aun con todas las vueltas que hice. Leí en la registraduría, en la Alpujarra, en el Metro, en todos los buses que cogí, dios ¡no pude pararlo! Y aquí estoy acostada en mi cama escribiendo todo lo que se me viene a la cabeza, porque ni tiempo tuve para marcarlo.

Así me gustan a mi las novelas, además es la edición Alfaguara, la linda grande, con hojas gruesas, que cuando se ponga viejo va a oler rico, a libro viejo y se pone amarillito, bien bonito.

Creo que el párrafo que más me gusto es uno al mejor estilo de la Laura Restrepo que más me gusta, le de Delirio. Un párrafo derecho, de dos páginas o algo así, Mateo contando que fueron al concierto de los Rolling y lo de la camisa y toda la historia. No se los voy a transcribir, ni loca que estuviera, mejor se los leo, cuando quieran.

*suspiro*

¿Qué hijueputa libro!

Es hermoso este libro. Por la dictadura, bueno no por la dictadura, por la subversión, la resistencia, la oposición, porque los unía la fiesta, el pueblo, los desaparecidos.
La subversión, ¿qué es la subversión? Estado psicológico, tal vez. O social. ¿Político? Sí, político. Económico también. Civil, ¡también es un estado civil! Tal vez sea un estado que se vive en conjunto, uno no es subversivo solo. Pero en la subversión se está solo.

No sé, no sé, probablemente sea un estado psicológico, social, político, económico y civil, en el que se es solo pero no se está solo, en donde se busca -¿qué?- estar en contra (¿?) Bahh, qué mierda voy a hablar yo, no sé nada de subversión.
La cosa con la subversión es que los une solo eso, el estar en contra de lo que está en este momento. Entonces acaban con lo que tienen y ya no saben qué hacer, porque los que ganaron son enemigos entre ellos también. Así es como se desgarran los países.

País hermoso, Argentina.

Me fascina y me duele demasiado todo, ese es mi problema.

Léanlo.

Dios es esquizofrénico.

21 de febrero de 2012

En el 2007, cuando estaba en séptimo, pasaba por una obsesión por los libros de Zona Libre y me leí uno que se llama ‘Él entre nosotras’.
Si no estoy mal, se trata de una pelada que se enamora de un man que toca piano y es muy teso y se inventa unas cosas muy tesas y se lo atribuye a alguien que se le aparece y le enseña a tocar; es esquizofrénico. Total que al tipo nadie le creía que alguien se le aparecía para enseñarle y ya no me acuerdo en qué termina.

La cosa es que después de leer el libro le comenté a mi papá cosas, quién sabe qué. Entre esas, le dije que depronto sí era verdad que se le aparecía alguien y le enseñaba a tocar, que puede que no estuviese tan loco como todos decían y noséquémás. Él me dijo que obvio era esquizofrénico, que el problema es que como no confía en él, se lo atribuye a alguien más; no se cree capaz de inventar. No se cree capaz de llenarse de crédito y confiar en él mismo.

Concluí que no confiar en uno mismo y no llevarse el crédito de las cosas que uno logra con su propio esfuerzo es ser esquizofrénico y estar loco.

 

 

Quería rescatar ese pasado episodio de mi vida porque estoy sentada viendo el Doctor S.O.S., y una señora acabó de decir que dios la ayudó a salir de alcoholismo, que gracias a dios fue capaz, y le dio un mensaje a todos los alcohólicos de Colombia: dios los puede ayudar.

Entonces me puse a pensar en la fe en dios, cristo, la virgen, jesús, tres en uno, la divinidad, el triángulo que me dibujaban en clase de religión, todas las contradicciones y cosas raras, resucitar al tercer día, no tener sexo y tener un hijo, etcetc y pues nada, me parece que atribuirle a dios las cosas que lográs vos solita, sin la ayuda de alguna persona que bajó del cielo y te quito el guarito de la boca es estar esquizofrénico y loco. Es una alteración de la realidad, las cosas NO pasan gracias a dios, o tú, queridísimo jugador del Junior que no paras de decir cada que ganas que la gloria es de Cristo, ¿lo ves acá metiendo los goles por vos? Pues yo no lo veo y creo que no lo veré.
Me parece que atribuirle las cosas a dios es no creer en uno mismo, es falta de seguridad, es ser débil, es falta de criterio y de carácter y considero a las personas que cuando uno les pregunta ¿cómo estás? y ellas contestan bien ¡gracias a dios! y lo hacen enserio, de verdad sinitiendo a dios dándoles la fuerza para seguir en la vida y todasesascosas que le atribuyen, pendejas y no me las puedo tomar en serio en ese aspecto de su vida. Entonces las personas que no pueden darse el crédito son esquizofrénicas porque tienen que atribuírselo a alguien más. ¿O qué?
Yo sé que estoy exagerando un poco, no se preocupen.

La verdad es que no soy de generalizar y no sólo por darle gracias a dios una persona es estúpida, la cosa es que probablemente el resto de sus argumentos sean así de débiles.

 

Sin embargo me parece pertinente separar el ‘gracias a dios’ del ‘creo en dios’, porque no tengo nada que argumentar en contra cuando alguien me dice que cree en dios. Doy por hecho que dicha persona ya leyó lo suficiente, sabe del argumento ontólogico y en general ha leído los suficiente como para saber que está creyendo en algo de lo que no se tiene prueba y su creer está basado única y exclusivamente en la fe.

 

Eeeeeeeeeeeeeen fin, mañana cumplo años.

La piel que habito 2011

16 de febrero de 2012

De Almodóvar creo que solamente he visto Hable con ella.

 

Me encantó.

No sé que más decir de esta película aunque lo más probable es que tenga mucho por decir.

Eeeeeeen fin.

 

 

OBLIGADA.

Mi tío Diego nos regaló un bono de centro comercial a las tres primas grandes y, antecitos de irnos para La Guajira, nos fuimos las tres, con Sofía y Alejandra para El Tesoro a gastarnos el dichoso bono.

Entre almacenes y pendejadas, obvio yo iba a terminar comprándome libros, entonces entré a la Librería Nacional buscando “un libro que salió en los diez libros del 2011 de la Revista Semana que tiene algo que ver con Chile; no sé si el autor o el tema” “Ay no niña, yo no sé”. En todo caso me tocó esperar a que llegara el librero chévere, que todo lo sabe para pedirle el libro este. Y sí que sabía cuál era. Le dije que me recomendara algo, qué le gusta leer, medio le dije, me recomendó unos libros y por ahí veo los de Laura Restepo. Le dije que ya me había leído Dulce Compañía y que Delirio era casi que mi libro favorito. Estaba entre Historia de un entusiasmo y otro de ella que no recuerdo en este momento. Me dijo es que este (Historia de un entusiasmo) es de Pizarro, usted sabe quién es Pizarro?, Bueno de Pizarro y del M-19 y de la guerrilla. Y este otro (el otro) es mejor porque blá blá blá.

-Obvio voy a comprar Historia de un entusiasmo. Y bueno, junto con otros tres, lo compré.

Es un libro hermoso, como todo lo de Laura. Habla del proceso del paz del gobierno de Belisario Betancur, de la tregua, de los campamentos en las ciudades, del poder público, de la guerrilla de todos, de hacer gobierno.

No es un libro para todo el mundo pero es genial. Hermoso.

Cada que termino un capítulo hablo con mi mamá y le cuento en qué voy, que si ella se acuerda y ella me dice que obvio no se acuerda, pero que en esa época ser de izquierda era bien visto, todos le teníamos fe a la guerrilla y éramos del M porque Pizarro era un papito, además de que hablaba lindo y de la paz y todas esas cosas rosadas que le pintan a uno.

He aqui algunos -muchos- pedazos del libro:

‘Nunca pude mantener una actitud distante frente a lo que acontecía; me fascinaba y dolía demasiado’
Hablando de todo un poco, yo siempre me he sentido super identificada con Laura. Por lo que estudió, lo que ha hecho, lo que ha escrito y por esta frase. Dijo lo que yo siempre he sentido. Que no puedo alejarme porque me fascina todo esto y me duele Colombia y blá.

‘Les había enseñado también que ya no era hora del revolucionario de panfleto y dogma, macilento de trasnochadas y sacrificios, porque el pueblo solo sigue al líder que lo sabe enamorar: “no se puede hacer revolución sin desatar los sentimientos y los afectos más profundos de la gente”.

‘ “Hubo algo en Fayad que me gustó de entrada, y yo creo que fue su amor por los libros. Me di cuenta de que me había encontrado con un hermano en el vicio de la lectura, y me conmovió cuando me contó que en el monte leer es una adicción muy pesada, porque hay que cargar los libros sobre la espalda, en el morral. Me dijo que un libro pesa lo mismo que una panela y que es un dilema optar por uno de los dos, y que a pesar del dilema que experimentaba al descuartizar un libro, él solucionaba parcialmente el problema arrancando las páginas ya leídas y deshaciéndose de ellas para aligerar el peso” ‘

‘ “Póngase el casco de Allende que el pueblo y nosotros lo apoyamos”, le dice.’

‘El triple asesinato hace estallar la ira popular, y  miles de personas recorren las calles tras los tres cádaveres al grito de “con sangre con se calla la conciencia del pueblo” ‘

‘La magia es parte de lo posible’

‘ “Pueden estar seguros de que no queremos esta guerra, pero si nos obligan a pelearla, la ganaremos” ‘

‘Mientras tanto, a lo lejos, un soldado coloca un mortero y un guerrillero, sentado en la montaña del frente, limpia su fusil’

‘ “Que desgracia”, dice. “Todavía no hemos hecho la revolución y ya estamos en el socialismo: escasez y colas” ‘

‘Contra la nostalgia, rumba’

‘Los ministros y los empresarios no saben que sólo a cielo descubierto y en el pico de una montaña se puede jugar a que este feo destino no es el destino que nos tocó’

‘Arraigando a la guerrilla, por primera vez en la historia del país, en el corazón mismo de las grandes ciudades. Y dejando la selva para los micos’

 

Vean, hubo un pedazo en el que Laura estaba en un campamento que cuadró el M-19 en Los Robles, al lado de Cali y que luego prohibieron pero ella terminó allá. Y cuenta hermoso todo. Ahí les va:

 

 

Utopía: del griego οὐ -no-, τόπος -lugar-; no existe tal lugar. El congreso entre los robles ha durado un abrir y cerrar de ojos y no existe en Colombia otro espacio abierto bajo las estrellas donde los hombres y las mujeres puedan reunirse a soñar con un futuro sin violencia y sin miseria, donde la convivencia entre los humanos no esté teñida por el desprecio, la desigualdad y la intolerancia. Un lugar donde no duerman unos en la cama y otros en el suelo, sino todos en el suelo; donde no haya unos que comen y otros que pasan hambre, sino una ollada de arracacha para repartir entre todos; donde las mujeres se bañen sin temor en las quebradas, donde quepan todos los niños y los viejos pueden leer El Quijote en corrillo; los árboles crezcan hasta cumplir mil años, los astros alumbren en la placidez de su silencio y los jóvenes puedan tener confianza en que la vida venidera será menos inhóspita que la que debieron llevar sus padres y sus abuelos.
Hombres y mujeres jugando por un trato a que está en sus manos hacer la vida más llevadera: no fue más lo que sucedió en aquel pico de la cordillera y, sin embargo, quienes allí estuvimos no habíamos visto antes nada tan importante y probablemente no lo volveríamos a ver. 
Los ministros y empresarios creen que hacer política consiste en reunirse en un salón de convenciones a calcular votos y traficar influencias, no entendían por qué el M-19 no transaba con un congreso a puerta cerrada, con temarios y credenciales, como son los congresos de sus propios partidos. Un congreso que no hiciera <<desorden ni alboroto>> como dijo el ministro de Gobierno, ni amenazara las instituciones. Los ministros y los empresarios no saben que sólo a cielo descubierto y en el pico de una montaña se puede jugar a que este feo destino no es el destino que nos tocó.

(…)

Es posible que los grandes momentos históricos no estén hechos de muchas palabras, ni siquiera de acciones trascendentales, sino de iluminados encuentros. Encuentros de una gente con otra y unas ideas con las opuestas, encuentros de enemigos irreconciliables que se reconcilian, de amigos que se abrazan, de desconocidos que se hacen amigos, de hombres con su futuro, de un pueblo con su esperanza, se un país que, en este peculiarísimo cruce de circunstancias y caminos, de repente se reconoce a sí mismo como tal y se anima a pensar que tal vez, después de todo, su vida de nación no tiene por qué ser tan dura.
Solo <<desorden y alboroto>> como predijo el ministro de Gobierno, o sólo <<confianza>> como dijo Antonio Caballero. Botas pantaneras y pantanos, hogueras en la noche helada y agua de panela caliente en gachas, romería de jóvenes y viejos trepando loma a escondidas de la tropa y un no poder dormir en toda la noche, en parte por el frío y la incomodidad de la cama de troncos, pero sobretodo por la agitación insomne y deslumbrada que produce un instante de paz, de fe y de entusiasmo en medio de la amodorrada apatía de un país acostumbrado a mirarse la cara sólo en los espejos turbios de su guerra sin principio ni final.
Los Robles, el país donde todo fue posible. Los Robles, el país del nunca jamás. “

Y todo se acabó con el atentado de Navarro Wolf, la paz tendría que esperar su segunda oportunidad mientras el país se desgarra.

Blue Valentine

16 de enero de 2012

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Es una película hermosa, desgarradora, sensual. Me pone a pensar en ese puto viernes y en todo.

La escena en la que la abraza después de que no es capaz y le dice que sí, que la ama, que sean una familia; la escena en la que le dice que ella prometió que en las buenas y en las malas y que le de una oportunidad, que lo perdone; escenas memorables.

Ella es muy buena actriz, como que sentí todo eso, queda uno como desgarrado de verdad.

El cuaderno de Maya

13 de enero de 2012

Me lo regaló mi mamá en navidad y me lo terminé en dos días, entre otras cosas, porque no había internet.

Es muy Isabel Allende, pero de ella no he leído nada mejor que La Casa de los Espíritus.

Es una historia chévere, Chile como siempre, el golpe militar, la dictadura, las torturas. Los traumas. Eso es lo que más me gusta, porque el rollo de Maya en las drogas y eso no es lo mío.

Me gustan los personajes y de alguna forma me siento identificada con Maya. Ya saben que me encuentro con los personajes de los libros, y justo ayer, que lo terminé, me encontré en el ascensor a Juanito y le di Nerds que iba comiendo. Me gusta Manuel y Blanca, su rollo, su miedo y bla.

Ahí está, en mi colección de Isabel Allende y saben qué? me gusta mucho más el anterior de ella, La Isla Bajo el Mar.

 

“Además el viento y el frío daña los huesos y la humedad entra en las articulaciones; el cuerpo se cansa de recoger papas de la tierra y mariscos del mar y el corazón se pone melancólico, porque los hijos se van lejos”

“<No me subestime compañero>, le contesté. Se sobresaltó, porque ya nadie usa ese término, que estaba en boca en tiempos de Allente y después fue prohibido por la dictadura”

“En esos días prodigiosos se me entreabrió una puerta, me asomé al amor y la luz me resultó casi insoportable”

Rapsodia Gourmet.

12 de enero de 2012

Yo hice este Blog, por Rafael y leía también a Pablo, e inicialmente era para escribir sobre los libros que me había leído y así.

Trato de mantener la costumbre.

Rapsodia Gourmet, Muriel Barbery.

Primero me leí La Elegancia del Erizo, también de Muriel Barbery y me fascinó, de hecho es uno de mis favoritos. Me gusta cuando las personas escriben muchos libros y hay personajes repetidos como pasa con Isabel Allende y también con esta.

Hay demasiados adejtivos en este libro y es una de las cosas que no me gustaron. No es que sea detallada y descriptiva, sino que es sofocante con tantos adjetivos que al final no significan nada.

Me lo regaló mi hermana de navidad, porque se me ocurrió la maravillosa idea de hacer una lista de libros que quiero, aunque la gente insiste en regalarme más cosas y solamente recibí dos libros de regalo. Me lo empecé en Sopetrán, apenas lo recibí. Es un libro algo lento pero tiene cosas muy chéveres. Los paisajes y las asociaciones que él hace con su infancia para encontrar el sabor que probablemente sea el verdadero. Es un libro fácil de dejar, podía parar de leer.

En el libro, el crítico de cocina más importante del mundo, justo antes de morir, anda buscando el sabor supremo y la única verdad en la que encontrará la paz. Entonces hace un repaso de sabores, comidas, situaciones y palabras memorables que lo llevan al final al descubrimiento de la verdad y la agonía final.

Está dividido en capítulos en los que se intercalan la búsqueda de el crítico y lo que piensan los demás personajes de él.

Al final encuentra el sabor supremo y muere.

“Sentado bajo el tilo, cuyos efluvios tan deliciosos casi me quitaban el hambre, los escuché conversar ante los cafés con calvados mientras la campesina, una mujer joven entradita en carnes con graciosos hoyuelos a cada lado de las comisuras, me servía sonriendo”

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